domingo, 9 de septiembre de 2012

Semanario  Nº 276º


Relajación y dominio de sí mismo

Cuando yo era niño, mi padre solía contar hasta diez en voz alta cada
vez que se encolerizaba con mis hermanas y conmigo. Era una estrategia
que él y muchos otros progenitores usaban para tranquilizarse antes de
decidir lo que harían a continuación. Yo he mejorado esa estrategia
incorporando el uso de la respiración.
Lo único que tienes que hacer es lo siguiente: cuando sientas que
estás enojándote, realiza una larga y profunda inspiración, y mientras
lo haces, di para ti el numero uno. A continuación, relaja todo el
cuerpo mientras espiras. Repite el mismo proceso con el número dos, y
continúa hasta diez. Lo que estás haciendo en este caso es limpiar la
mente mediante una versión reducida de un ejercicio de meditación.
Esta combinación de contar y respirar resulta tan relajante que te
será casi imposible continuar enojado cuando acabes. El incremento del
oxígeno en los pulmones y el tiempo transcurrido entre el momento en
que te enojas y el instante en que acabes el ejercicio te permitirá
aumentar tu sentido de la perspectiva. Esto contribuirá a que las
"cosas grandes" te parezcan "pequeñeces". El ejercicio es igualmente
eficaz para trabajar el estrés o la frustración. Siempre que te
sientas un poco trastornado, ponlo a prueba.

A partir de hoy

Tu vida puede tomar uno de dos rumbos. La única manera de salir
adelante en la vida es no culpar a los demás de lo que te sucede. Tú
eres el arquitecto de tu vida. Y si la vida no te ha sido muy
favorable hasta ahora, el futuro puede cambiar y depende especialmente
de ti. Si has tenido muchos fracasos, esta en una excelente posición
para comenzar una nueva vida, pues eres experto en conocer cómo no
deben hacerse las cosas. Cuando tú sabes qué es lo errado, no lo
repetirás en el futuro y te acercará cada vez más al éxito.
A partir de hoy tu vida puede tomar uno de dos rumbos. El éxito o el
fracaso. La felicidad o la infelicidad. Es tu decisión cuál camino
tomar y tienes igual oportunidad de seguir uno u otro sendero. Tienes
las mismas posibilidades para cualquiera de los dos. La forma de tomar
el sendero del triunfo es... ¡dejar de culpar a los demás! Asumir tu
propia responsabilidad y virar hacia una actitud mental positiva y
constructiva.
Elimina los "si no fuera por…” "Si no fuera por mis padres yo habría
hecho...",  "si no fuera por este gobierno, yo estaría...",  "si
hubiera tenido dinero...", "si me consideraran en la oficina...", Nada
soluciona el culpar a los demás. Si las cosas te sucedieron, es en
gran parte tu responsabilidad. Asúmela y tu vida cambiará. Sergio
Valdivia.

Concédeme, Señor

Concédeme Señor, abundancia de lágrimas para mantenerme humano,
abundancia de sonrisas
para mantenerme cuerdo, abundancia de contratiempos para mantenerme humilde.
Concédeme Señor, abundancia de aciertos para mantenerme confiado,
abundancia de paciencia para seguir esperando, abundancia de esperanza
para sobrevivir en la duda.
Concédeme Señor, abundancia de amigos para cobrar los ánimos,
abundancia de recuerdos para adquirir consuelo, abundancia de fe para
creer en ti.

¿Cuál es el colmo? Adivine…

- ¿Cuál es el colmo de un fotógrafo? Que se le rebelen los hijos.
- ¿Cuál es el colmo de un arquitecto? Pasarse la vida construyendo
castillos en el aire.
- ¿Cuál es el colmo de un enano? Que se pare un policía y le diga: ¡Alto!
- ¿Cuál es el colmo de un carnicero? Tener un perro salchicha.
- ¿Cuál es el colmo de un fiambrero? Tener un hijo salame.
- ¿Cuál es el colmo de un mudo? Que lo arresten y le digan que tiene
derecho a guardar silencio.

Pensamientos

- Si amas a Dios en ninguna parte estarás triste, porque, a pesar de
la diaria tragedia, él llena de júbilo el universo. Amado Nervo.
- La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor
cuando todo se ha oscurecido. Rabindranath  Tagore.
- Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría
hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro. Tomás
Kempis.
- La santidad no consiste en saber mucho ni en mucho meditar; la
santidad es un secreto: el secreto de mucho amar. Santo Tomás de
Aquino.
- Sin la amistad, el mundo es un desierto. Sir Francis Bacon.
- A perdonar sólo se aprende en la vida cuando, por nuestra parte,
hemos necesitado que se nos perdone mucho. Jacinto Benavente.
- Puedes engañar a todo el mundo por algún tiempo. Puedes engañar a
algunos por todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo por
todo el tiempo. Abrahán Lincoln.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Semanario  Nº 275º
El reloj perdido

Un grupo de trabajadores estaba almacenando aserrín en el depósito de
una fábrica de hielo, cuando uno de ellos advirtió que se le había
caído el reloj de su muñeca. Inmediatamente, sus compañeros
interrumpieron el trabajo para buscarlo. Acabaron tomando la búsqueda
como una diversión, lanzándose el aserrín unos a otros y armando una
polvareda con el aserrín que antes habían amontonado. Pero no dieron
con el reloj. Entonces, decidieron dejarlo y se fueron a tomar un
café.
Un joven, que había estado observando toda la faena, entró en el
almacén y, al poco rato, se presentó ante el grupo con el reloj en su
mano.
—¿Dónde estaba? —le preguntaron.
—¿Dónde?, pues en el almacén, —les dijo el joven.
 —No puede ser, —dijeron ellos— lo hemos buscado por todas partes.
¿Cómo lo has encontrado?
—Me he puesto a ello en silencio completo hasta que he oído el suave
tictac del reloj y lo he sacado de donde estaba enterrado bajo el
aserrín.
Cuántas veces aturdidos por el ruido del ambiente, somos incapaces de
oír a Dios en nuestro interior.

El tren equivocado

Muchos se quejan, porque entraron no en el tren que debían, sino en el
que les dio la gana de elegir en el camino de la vida. ¡Cuántas veces
hemos presenciado el caso de hombres maduros que, con lágrimas en los
ojos, confiesan su fracaso en la vida!
Tuvieron miedo a mirar de frente su camino… siguieron la política del
avestruz de enterrar su cabeza en la arena para creerse libres de lo
que no querían ver. Pero llega fatalmente el momento en que las
consecuencias de sus actos los alcanzan.
Nuestros actos nos siguen... Nuestros actos no terminan cuando creemos
que han terminado: nos siguen, nos seguirán toda la vida. No hay más
que un camino para acertar: mirar con coraje nuestros problemas, sin
pestañear; pedir luz a Dios para conocer la solución y fuerzas para
seguir la luz,  para no pecar contra la luz. San Alberto Hurtado
(Jesuita chileno).

Oración para abrir el corazón

Señor, enséñame a no contentarme con amar a los míos. Enséñame a
pensar en todos los demás, a amar a  aquellos que nadie ama. Haz que
sienta el sufrimiento de los demás.
Dame la gracia de comprender que en cada minuto de mi vida tan feliz y
protegida por ti, hay millones de seres que son hermanos míos, y que
mueren de frío y de miseria, sin haberlo merecido. Ten piedad de todos
los pobres del mundo, perdónanos por haberlos olvidado.
No  permitas que pretenda ser feliz únicamente para mí. Dame la
angustia de la miseria del mundo. Que mi oración y mi trabajo de hoy
ayude a que la angustia disminuya y que mi corazón se abra al amor
verdadero.

¿Cuál es el colmo? Adivine…

- ¿Cuál es el colmo de un abogado?  Haber perdido la muela del juicio.
- ¿Cuál es el colmo de un jardinero? Que lo dejen plantado.
- ¿Cuál es el colmo de un filósofo? Caerse en un pozo para pensar con
más profundidad.
- ¿Cuál es el colmo de un bombero? Tener una hija manguera y un hijo chorro.
- ¿Cuál es el colmo de un boxeador? Que la esposa le dé otra golpiza
al volver a casa, por no haber ganado la pelea.

Pensamientos

- La vida desperdiciada, la vida frustrada, la vida llena de
descontento, y muy a menudo la vida trágica es la vida carente de
decisión. Una vida sin rumbo fijo, nunca puede ser una vida feliz.
William Barclay.
- No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad
olvida, pues no tiene oportunidad  de ponerse a prueba. Séneca.
- El alma no tendría arcoiris,  si los ojos no tuvieran lágrimas. John
Vance Cheney.
- El fin de la educación es enseñar al hombre a educarse a sí mismo
cuando los demás hayan terminado de educarlo. Guizot.
- Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la
enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro. Groucho Marx
(humorista).
- Ser incapaz de entusiasmarse es una señal de mediocridad. René Descartes.
- La perseverancia es el alto precio que hay que pagar por todas las
conquistas de este mundo. Todo lo más grande en cualquier ámbito se ha
conseguido por una ardiente constancia. Ignacio Larrañaga.
- El que conquista a los demás es poderoso. El que se conquista a sí
mismo es invencible. Lao Tsé.

domingo, 26 de agosto de 2012

Semanario  Nº 274º

Miedo de abrir la puerta

En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto. Siempre que
hacía prisioneros, no los mataba, los llevaba a una sala donde había
un grupo de arqueros de un lado y una inmensa puerta de hierro del
otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas
de sangre.
En esta sala el rey les hacía formar un círculo y les decía
entonces... "Ustedes pueden elegir entre morir atravesados por las
flechas de mis arqueros o pasar por esa puerta misteriosa".  Todos
elegían ser muertos por los arqueros. Al terminar la guerra, un
soldado que por mucho tiempo sirvió al rey se dirigió al soberano y le
dijo: —"Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?"  Y le responde el rey:
—"Dime soldado".  —"¿Qué había detrás de la horrorosa puerta?". —"Ve y
mira tú mismo", respondió el rey.
El soldado entonces, abrió temerosamente la puerta y, a medida que lo
hacía, rayos de sol entraron y aclararon el ambiente... y, finalmente,
descubrió sorprendido que la puerta se abrió sobre un camino que
conducía a la libertad. El soldado admirado sólo miro a su rey que le
decía: —"Yo daba a ellos la elección, pero preferían morir que
arriesgarse a abrir esta puerta".

La gran cosecha

De la vehemencia y el entusiasmo deben surgir la paz y la serenidad.
De la ilusión debe brotar la lucidez. Del optimismo, la esperanza. De
la risa fácil y de la alegría ruidosa, el apacible y agudo sentido del
humor. De la capacidad de asimilación ha de nacer la riqueza interior.
Del interés abierto a todo, tiene que llegarse a la experiencia
abierta a todo. El ímpetu y el vigor deben producir la paciencia y la
dulzura. La búsqueda inquieta de la felicidad ha de concluir en el
aprecio y la armonía con todo lo que nos rodea. De la fe en los demás
hemos de llegar a la indulgencia y la comprensión de todos. De la
alegría de vivir hay que sacar el gozo de haber vivido. De la
necesidad de amar y ser amado tiene que surgir la derrota de todos los
egoísmos y un amor, al fin, plenamente desprendido.  José Luis Martín
Descalzo.

El don de alabar a Dios

Gloria a ti, mi Dios infinito y bello. Señor deslumbrante, vestido de
inmensa luz. Esta pequeña criatura quiere adorarte y reconocer tu
grandeza. Me postro ante ti, Señor, y te pido que toques mi corazón,
que abras mis labios y me regales el don de saber adorarte. No
permitas, Dios mío, que me encierre en mis preocupaciones y penas, no
dejes que mi boca se llene sólo de lamentos. Ayúdame a salir de mí
mismo para alabarte a ti, que eres digno de toda alabanza, mi Dios y
mi Señor amado. Santo eres, bendito seas, alabado y glorificado seas
por tu hermosura, por tu fuerza, por tu bondad, por tu inmensa paz. ¡A
ti sea la gloria por siempre! Amén. (V. M. Fernández).

Condena máxima

Están juzgando a un hombre por asesinato múltiple:
Habla el fiscal:
—Vean, señores del jurado, a este hombre frío y cruel que asesinó a su
esposa, a sus hermanos y a sus padres. Pido para él la pena máxima.
A continuación habla el abogado defensor:
—Señoras y señores del jurado, ¡les pido que tengan un poco de
clemencia para este pobre huérfano!

Pensamientos

- Si una persona es perseverante, aunque sea dura de entendimiento, se
hará inteligente; y aunque sea débil se transformará en fuerte.
Leonardo da Vinci.
- La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos, la cosa más
fácil, hablar mal de los demás. Epitecto.
- La cortesía es el más exquisito perfume de la vida, y tiene tal
nobleza y generosidad que todos la podemos dar. Amado Nervo.
- La cortesía nada cuesta y con ella se compra todo. Bacon.
- Si te vienen a decir que alguno ha hablado mal de ti: no te
preocupes en negar lo que ha dicho; responde solamente que ignora
todos los otros defectos que tienes y que, si los conociera, hubiera
tenido material para hablar mucho más de ti. Epitecto
- Cuando se siente herida, la ostra hace una perla. Emerson.
- Es maravilloso el número de cosas imposibles que la gente decidida
logra realizar. Nosotros deberíamos formar parte de ese equipo. Raúl
Plus.
- Cuando debemos hacer una elección y no la hacemos, esto ya es una
elección. W. James.
- Un asno puede rebuznar cuanto quiera, pero no podrá hacer temblar a
las estrellas. G. Eliot.

domingo, 19 de agosto de 2012

Semanario  Nº 273

El globo negro

Un niño negro contemplaba extasiado al vendedor de globos en la feria
del pueblo. El pueblo era pequeño y el vendedor había llegado pocos
días atrás, por lo tanto no era una persona conocida. En pocos días la
gente se dio cuenta de que era un excelente vendedor ya que usaba una
técnica muy singular que lograba captar la atención de niños y
grandes.
En un momento soltó un globo rojo y toda la gente, especialmente los
potenciales, pequeños clientes, miraron como el globo remontaba vuelo
hacia el cielo. Luego soltó un globo azul, después uno verde, después
uno amarillo, uno blanco... Todos ellos remontaron vuelo al igual que
el globo rojo... El niño negro, sin embargo, miraba fijamente sin
desviar su atención, un globo negro que aún sostenía el vendedor en su
mano.
Finalmente decidió acercarse y le preguntó al vendedor: Señor, si
soltara usted el globo negro. ¿Subiría tan alto como los demás? El
vendedor sonrió comprensivamente al niño, soltó el cordel con que
tenía sujeto el globo negro y, mientras éste se elevaba hacia lo alto,
dijo: No es el color lo que hace subir, hijo. Es lo que hay adentro.

La esperanza

“Si no existiera la esperanza, el corazón estallaría”, escuchamos  por
ahí. Necesitamos cultivar diariamente la flor de la esperanza porque
ella nos alienta y nos ayuda a superar las penurias más agudas. Un
sabio consejo árabe recomienda: “No desesperes en medio de las más
sombrías aflicciones de tu vida, pues de las nubes más negras cae un
agua limpia y fecundante”.

Pero la esperanza no es siempre fácil: “La esperanza es un riesgo
insoslayable. Podría decirse que es el mayor de los riesgos. La
esperanza no es satisfacción propia, sino la más grande y más difícil
victoria que el hombre puede obtener sobre el alma”, (George
Bernanos).
La esperanza busca lo bueno en la gente, en lugar de subrayar lo malo.
La esperanza descubre lo que se puede hacer, en lugar de protestar por
lo que no se puede. La esperanza obtiene su poder de una profunda
confianza en Dios y en la bondad innata de la humanidad. La esperanza
enciende una vela, en lugar de maldecir la oscuridad. La esperanza
considera los problemas, grandes y pequeños, como oportunidades.

La esperanza no abriga ilusiones ni cede ante el cinismo. La esperanza
fija grandes metas, y no se frustra por dificultades o reveses
repetidos. La esperanza empuja hacia delante cuando sería fácil
abandonar. La esperanza se conforma con modestos logros, pues se da
cuenta que “el viaje más largo comienza con un paso”. La esperanza
acepta los malos entendidos como el precio de hacer un bien mayor a
otros. La esperanza es una buena perdedora porque tiene la seguridad
divina de la victoria final: “Van a tener que sufrir mucho en este
mundo, pero sean valientes, yo he vencido al mundo”, (Jn 16, 13).

Un corazón humilde y libre

Señor, enséñame a gozar de las cosas buenas sin necesidad de poseerlas
o de aferrarme a ellas. Te reconozco a ti como el único Salvador y rey
de mi vida. No permitas que pierda la serenidad cuando algo se acabe,
no dejes que me llene de angustias por temor a perder algo. Sólo
abandonándorne ante ti podré sanar mis angustias, sabiendo que nada es
absoluto. Sólo tú. Señor mío, dame un corazón humilde y libre, que no
esté atado a las vanidades, reconocimientos, aplausos. Dame ese
desprendimiento, Señor, libérame del orgullo, para que pueda trabajar
intensamente, pero con la santa paz y la inmensa felicidad de un
corazón disponible. Te entrego todos mis deseos, todos mis sueños,
todas mis necesidades. Colma mi interior insatisfecho como tú quieras
y cuando quieras. Yo no quiero empecinarme en encontrar la felicidad a
mi modo y prefiero confiar en tu amor, que me dará lo que necesito y
me conviene. Gracias, Señor. Amén. (Víctor M. Fernández).

Entre artistas

Bernini, famoso escultor, y Borromini, notable arquitecto, eran dos
personas que no se llevaban bien, por decirlo suavemente. Una vez, se
le encargó a Bernini que hiciera una fuente en cierta plaza de Roma,
al frente de la residencia de ambos. En la fuente diseñó, entre otras
esculturas, la estatua de un hombre que se tapaba el rostro… Cuando le
preguntaron a Bernini qué significaba esa actitud, respondió
maliciosamente: “No quiere ver la casa proyectada por Borromini”.

Pensamientos

- El humilde conocimiento de ti mismo es un camino más seguro hacia
Dios que el camino de la ciencia. Tomás Kempis
- Si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto
llegará a ser mucho. Hesíodo.
- La constancia es el complemento indispensable de todas las demás
virtudes humanas. Giuseppe Manzini.
- El aburrimiento ha entrado en el mundo por la puerta de la pereza. La Bruyère.
- Ten buena conciencia y tendrás siempre alegría. Si alguna alegría
hay en el mundo, la tiene seguramente el hombre de corazón puro. Tomás
Kempis.
- El amigo verdadero demuestra su autenticidad en las horas adversas. Cicerón.
- Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan
bajo como para odiar a alguien. Martin Luther King.
- La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento tranquilizador
tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas. Sigmund Freud.
- No hay talento más valioso que el de no usar dos palabras cuando
basta una. Thomas Jefferson.

domingo, 12 de agosto de 2012

Semanario  Nº 272º

El chofer de Einstein

Einstein, tras obtener el premio nobel de Física (por cierto, no por
su creación de la teoría de la relatividad, sino por sus trabajos
sobre el efecto fotoeléctrico), era invitado constantemente a dar
conferencias en universidades y organismos científicos.
Él solía viajar en coche y con chofer, y se dice que en cierta ocasión
le comentó al chófer que era tremendamente aburrido repetir siempre lo
mismo. El chofer le contestó: "He oído su conferencia tantas veces que
me la sé de memoria; si usted quiere, cualquier día puedo sustituirle
y darla yo". Einstein le tomó la palabra y accedió un día en que
suponía poco probable que alguien en la sala de conferencias pudiera
reconocerle.
Todo iba de maravilla (nadie le había reconocido, el chofer había
expuesto muy bien la conferencia) hasta que alguien le hizo una
pregunta sobre cuya respuesta el chofer no tenía ni idea. Tuvo sin
embargo la ocurrencia de contestar: "Su pregunta, caballero, es tan
sencilla que estoy seguro de que hasta mi chofer podría contestarla,
así que dejaré que sea él mismo quien lo haga".

El regalo de cada día

Si un día al despertar, encuentras al lado de tu cama, un lindo
paquete envuelto con sumo esmero, probablemente lo abrirás aún antes
de lavarte el rostro, curioso por ver lo que hay dentro... Si hay allí
algo que no te gusta mucho, entonces lo guardarás pensando qué hacer
con aquel regalo, aparentemente, “inútil”...
Pero, si al día siguiente recibes otra caja, una vez más la abrirás
corriendo y quizá esta vez encuentres algo que te guste mucho, un
recuerdo de alguien distante, un lindo traje que viste en una tienda,
un exquisito perfume, o simplemente un ramo de flores de alguien que
se acordó de ti. Pero hay algo que ocurre todos los días, y nosotros
no lo percibimos. Todos los días cuando despertamos ahí está, frente a
nosotros, una caja de regalo enviada por Dios: ¡un día entero para
usarlo de la mejor forma posible! A veces, viene lleno de problemas,
tristezas, decepciones, lágrimas...

Pero otras veces, viene lleno de sorpresas, alegrías, victorias y
conquistas... Lo más importante es que, todos los días, Dios envuelve
con todo cariño para nosotros, mientras dormimos, nuestro regalo del
día siguiente. Él nos acerca los días con cintas de colores, no
importa lo que esté por venir. Ese día cuando despertamos recibimos el
regalo de Dios para nosotros. No siempre nos regala lo que esperamos o
queremos.
Pero él siempre, siempre nos manda lo mejor, lo que precisamos, que es
más de lo que merecemos. Abre tu regalo todos los días, agradeciendo
primero a quien te lo envía, sin importar lo que viene dentro de la
caja. Sin duda, él no se engaña en la remesa de los paquetes. Si no
vino hoy lo que deseabas, espera. Ábrelo mañana con más cariño, pues
en cualquier momento, los sueños y planes de Dios llegarán para ti
envueltos en el regalo.

Por los que sufren

Señor, quiero hacer un acto de cariño y compasión. Quiero dedicar este
momento de oración a las personas que necesitan ayuda. Dejo en tus
manos a todos los que están sufriendo mucho. Te entrego todas esas
personas que están llorando de dolor, y te ruego que toques su
interior y les regales tu consuelo. Te pido por todos los que se
sienten solos, ayúdales a descubrir tu presencia y concédeles que
alguien se acerque a darles tiempo y afecto. Mira, Señor, a los que
viven en la pobreza, ayúdalos a salir de esa situación e ilumina a los
que puedan acompañarlos en su liberación. Mira también a los que están
llenos de odio o de rencor y derrama en ellos el deseo del perdón, la
paz interior, el amor. Contempla, Señor, este mundo lleno de
sufrimiento e infunde en esta tierra un poco más del fuego de tu
Espíritu, para que su calor mitigue el frío, su luz domine la
oscuridad, y su presencia devuelva la esperanza. Amén. (Víctor  M.
Fernández).

Borrachos frente al farol

Dos borrachos discutían frente al farol de una plaza.
—Mire, amigo, yo le digo que es tarde porque ya salió la luna… Y
tambaleante señala el farol.
—No, compañero, usted está mareado. Eso es el sol.
Como no se ponían de acuerdo convienen en preguntar al primero que
pase por allí. Después de un rato pasa un señor que estaba tan
borracho como ellos, y le preguntan:
—Señor, ¿sería tan amable de decirnos, si esto que estamos viendo es
el sol o la luna?
—Mire, viejo, tendrán ustedes que perdonarme, no puedo saberlo porque
yo no soy de este barrio.

Pensamientos

- La envidia en los hombres muestra cuán desdichados se sienten; y su
constante atención a lo que hacen o dejan de hacer los demás, muestra
cuánto se aburren.  Arthur Schopenhauer.
- Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una
oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.
Albert Einstein.
- No hay madera de santo en un alma melancólica; la alegría es como un
misionero que predica a Dios haciéndolo amar. P. Federico Faber.
- El amigo verdadero demuestra su autenticidad en las horas adversas. Cicerón.
- No basta compartir las ideas con el prójimo. Se ha de compartir la
vida. Rabindranath Tagore.
- Si una espina me hiere, me aparto de la espina pero no la aborrezco.
Amado Nervo.
- Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces,
pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como
hermanos. Martin Luther King
- La bondad es la única inversión que nunca quiebra. Henry David Thoreau.
- Todo cabe en lo breve. Pequeño es el niño y encierra al hombre;
estrecho es el cerebro y cobija el pensamiento; no es el ojo más que
un punto y abarca leguas. Alejandro Dumas.

domingo, 5 de agosto de 2012

Semanario  Nº 271º

Una bolsa de zozobras

Un viajero cargaba un bolsa pesada bajo la cual se esforzaba y se
quejaba sin cesar. De nadie podía obtener ayuda y consuelo. Caminaba
despacio, gimiendo bajo su carga, cuando se le acercó un ángel y le
preguntó: "Hermano, ¿Qué llevas ahí?"
El hombre respondió refunfuñando: "Mis zozobras..." El ángel sonrió
compasivamente y le dijo: "Veamos tu carga y examinemos tus zozobras"
Así lo hicieron, pero, he aquí que la bolsa estaba vacía. "En verdad,
dijo el viajero, había en él dos cargas demasiado pesadas para ser
soportadas por mortal alguno; pero había olvidado que uno era de ayer
y se fue" "¿Y, la otra...?" Preguntó el ángel. "La otra era de mañana
y no ha llegado aún..." Se sonrió el ángel con infinita compasión y le
dijo:
"El hombre se dobla bajo el peso de las zozobras de ayer y de
mañana... El que se afana sólo por las cosas de hoy no necesita bolsa
para ellas. Si tú quieres echar a un lado esa cosa negra y dedicar
todo tu valor, fuerzas y regocijo a las actuales, nunca te agobiará
una verdadera desdicha". El hombre siguió su consejo y se puso en
marcha. Al regresar de su destino anochecía y terminó su viaje risueño
y regocijado.

Éxito y fracaso

En cierta ocasión se realizó un estudio para detectar qué había hecho
posible que los hombres más ricos del mundo llegaran a sobresalir
entre los demás. ¿La causa principal? Su gran capacidad para “hacerse
los sordos” ante las palabras negativas o de freno... y en cambio
cualquier palabra de estímulo y ánimo parecía amplificarse dentro de
sus mentes. De igual manera un estudio realizado sobre más de 25.000
fracasados, demostró que el denominador común, la causa que les hacía
fracasar una y otra vez, era que poseían un enorme “temor a la
crítica”. Su inseguridad era tal que basaban todas sus acciones en lo
que les aconsejaban sus amistades, eran incapaces de tomar una
decisión por sí mismos y mantenerla. Ellos estaban listos para arrojar
todas sus esperanzas e ilusiones por la borda a la mínima palabra de
desaliento por parte de otra persona.

¿Usted es de los que se rinden antes de empezar... o de los que luchan
pase lo que pase y alcanza el éxito? ¡Luche y bajo ningún concepto se
pare a esperar el fracaso! ¡Siga luchando! ¡Tenga el valor de pelear y
trabajar por aquello que desee en la vida, sea lo que fuere!

Para vivir en paz interior

Señor, ya aprendí que los seres humanos son débiles y limitados. No
son capaces de un amor infinito. Sin embargo, no son siempre falsos,
no son egoístas, malvados. Sólo son criaturas limitadas, que tienen
sus sufrimientos y necesidades. Pero yo les pido que sean perfectos. A
veces olvido que mucha gente me valora y me mira con cariño, aunque el
amor de ellos sea pequeño y limitado. No puedo pedirles a ellos el
amor que sólo tú puedes dar, porque sólo tú eres Dios. Tú eres el
único que puede penetrar hasta el fondo de mi corazón vacío, para
colmarlo de calor y afecto generoso. Tómame, Señor, con tu amor
fuerte, sincero, desbordante. Nadie puede amar así. Dame la gracia de
vivir en paz interior sin exigir a los demás lo que no me pueden dar.
Amén. (Víctor Fernández).

En un accidente…

Un hombre tiene un accidente con su coche y llega la policía al lugar
del suceso. Allí se encontraron al accidentado en el suelo gritando
entre sollozos por su coche que estaba destrozado. Los policías
entonces le dicen: - Pero, ¡hombre!, ¡como se lamenta por su coche...!
¿No se da cuenta que ha perdido su brazo izquierdo? El hombre, con
cara de terror, grita: - ¡Cómo! ¡Que he perdido mi brazo izquierdo!
¡Dios mío, mi Rólex! ¿Dónde está mi Rólex?

Pensamientos

- Los que saben ocuparse en cualquier lectura útil y agradable, jamás
sienten el tedio que devora a los demás hombres en medio de las
delicias. Fenelón.
- No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de
interesarse. Gilbert Chesterton.
- La alegría pertenece a los que dan, mucho más si se dan a sí mismos.
Jacques Leclerq.
- Es dentro de nosotros, y no fuera, donde hace buen o mal tiempo. Li Yung Ku.
- Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta. Emerson.
- Dios tan cercano de los que saben amar, se oculta a aquellos que
sólo quieren comprender. Alexis Carrel.
- El hombre sólo se salva, desde el momento en que se convierte en
salvador. Abbé Pierre.
- La belleza fascina, el ingenio atrae, pero sólo la bondad retiene. Fénelon.
- Si hubiera que levantar altares a alguna cosa humana, yo preferiría
adorar las cenizas de un corazón que las cenizas de un genio.
Lacordaire.
- No decir más de lo que haga falta, a quien haga falta y cuando haga
falta. André Maurois.

domingo, 29 de julio de 2012

Semanario  Nº 270º
Felices los hombres de paz

En New London, una ciudad pequeña de Conneticut, se dispuso una semana
de moratoria de las armas: los ciudadanos fueron invitados por el
alcalde a entregar las armas que poseían, con la promesa de que no
serían interrogados por la policía, ni se les pediría nombres ni otros
datos.
El único que se presentó hasta el momento de esta nota a la central de
policía, como respuesta al llamamiento, fue Robert Allen, de cuatro
años. Con expresión extremadamente seria, Robert entregó a un agente
dos pistolas metálicas, un revólver de plástico y un fusil-radio del
“servicio secreto”.
Robert al entregar sus armas expresó: —Entrego mis armas porque no
deseo matar a nadie.
Robert Allen fue acompañado a la policía por una dama, su madre, quien
expresó: —La idea fue de él, y me obligó a acompañarlo.
Jesús dijo: —Guarda tu espada, porque el que a hierro mata a hierro
muere (Mateo 26, 52).

Adoración Eucarística

“¡Cuán consoladores y suaves son los momentos pasados con este Dios de
bondad! ¿Estás dominado por la tristeza? Ven un momento a sentarte a
sus pies, y quedarás consolado. ¿Eres despreciado del mundo? Ven aquí,
y encontrarás un amigo que jamás quebrantará la fidelidad. ¿Te sientes
tentado? Aquí es donde vas a hallar las armas más seguras y terribles
para vencer a tu enemigo. ¿Temes el juicio formidable que a tantos
santos ha hecho temblar? Aprovéchate del tiempo en que tu Dios es Dios
de misericordia y es tan fácil conseguir el perdón. ¿Estás oprimido
por la pobreza? Ven aquí, donde encontrarás a un Dios inmensamente
rico, que te dirá que todos sus bienes son tuyos, no en este mundo
sino en el otro”. Santo Cura de Ars

Concédeme, Señor

Concédeme Señor, abundancia de lágrimas para mantenerme humano,
abundancia de sonrisas
para mantenerme cuerdo, abundancia de contratiempos para mantenerme humilde.
Concédeme Señor, abundancia de aciertos para mantenerme confiado,
abundancia de paciencia para seguir esperando, abundancia de esperanza
para sobrevivir en la duda.
Concédeme Señor, abundancia de amigos para cobrar los ánimos,
abundancia de recuerdos para adquirir consuelo, abundancia de fe para
creer en ti.

Higiene dental… con humor

- Para limpiar lo que queda entre diente y diente usá hilo dental
después de cepillarte; porque así de flaquito como lo ves, el hilo es
muy piola. Después enjuague bucal… y listo.
- Desde que sale el primer diente uno se debería cepillar, pero eso no
se llama “lavarse los dientes”, porque es uno solo. ¡Pero lo lavamos
igual!
- Hay que visitar al dentista por lo menos dos veces al año, sacando
los que son hijos del dentista, que se pueden quedar a vivir con él.

Pensamientos

- Enseñen a los hombres la meditación y la plegaria; porque allí es
donde el alma se ensancha. A. de Saint-Exupéry.
- La oración y el deseo de amar a los hombres son dos condiciones
esenciales de la serenidad y de la lucidez total. Maxence van der
Meersch.
- Cuando la puerta de la felicidad se cerró, otra puerta se abre.
Pero, algunas veces miramos tanto tiempo aquella puerta que se cerró
que no vemos la que se abrió frente a nosotros. Madre Teresa de
Calcuta.
- Haré callar a los que me critican siguiendo una vida ejemplar: ésta
es la mejor respuesta a la maledicencia. Platón.
- Siempre se debe preferir la acción a la crítica. Teodoro Rooselvelt.
- Preferiría cometer errores con gentileza y compasión, que hacer
milagros con descorftesía y dureza. Madre Teresa de Calcuta.
- El consejo dado a un necio es como perlas arrojadas al muladar. Esopo.
- Miremos al prójimo con ojo sencillo y caritativo, sin detenernos
mucho en analizar sus acciones. San Francisco de Sales.
Gracias por tu visita!!!